Lo primero, evidentemente, es soltar la llanta. Después, con un destornillador de estrella, sacar el tornillo guía.

Así:

Para soltar la carcasa del tambor, aflojatodo, golpes de martillo ... y SOLTAR EL FRENO DE MANO. Suena a cosa de tontos, pero a pesar de ser evidente estábamos desesperados hasta que nos hemos dado cuenta.

Aparece el bombín. Para soltarlo hay que sacar dos tornillos que tiene por la parte trasera, que le sujetan, y aflojar el latiguillo metálico del líquido de freno. Caerá algo del mismo, por lo que habrá que purgar al final.

Llaves de 10 y 11.



Ahora toca poner el nuevo. Hemos tenido que soltar el muelle para facilitar la tarea. Os pongo la referencia. Comprados en AutoDoc, a 10€.

El proceso, evidentemente, es el contrario. Cuidado con no bombear el freno. Al no tener todavía el tope que le hace la carcasa el bombín se expandiría hasta soltarse.
Hay que presionar las zapatas para volver a instalar la carcasa.

Aprovecho y limpio todo con spray limpiafrenos.


Tras el montaje hay que purgar los frenos. Cada bombín tiene un purgador protegido por un capuchón. Se quita y se le acopla un tubito de plástico cuyo otro extremo sumergiremos en líquido de frenos dentro de un bote. El objetivo es que cuando bombeemos el pedal y vayan saliendo burbujas no vuelvan a entrar en el circuito.


Previamente hemos de rellenar hasta el tope el depósito del líquido de frenos. Es conveniente protegerlo de salpicaduras o hacerlo con jeringuilla.

Se necesita ayuda. Uno afloja el purgador mientras otro bombea el pedal. Irán saliendo burbujas. Cuando ya solo salga líquido, y con el pedal pisado a fondo, se aprieta. Hay que observar el nivel del depósito para que siempre haya líquido suficiente y no coja aire.


Hacemos lo mismo con el otro, limpiamos y damos por terminado el proceso.












