Ya empiezo a perder la cuenta de las canas en mi barba y después de mucho esfuerzo y portarme bien en lo que a gastos se refiere he podido darme un capricho que, sinceramente, no pensé que fuera a darme (en parte por el tema del dinero, en parte por que soy un tío tímido) y me he comprado un e30 cabrio.
Y....qué demonios! Como soy un tío de contrastes, me he comprado dos. El primero fué una decisión discutible por exceso de ilusión y posibles complicaciones burocráticas (ejem) pero indiscutible por encanto de la pieza en particular y precio. Pero la del primero es una historia que de momento dejaré ahí en el limbo.
Yo venía a presentarme a mí, y al segundo e30. Un 320 cabrio del 91. Gris metalizado dicho en castellano. Se tiró unos cuantos años durmiendo debido a complicaciones en el motor, pero por suerte, fue guardado en interior y resguardado con una lona, lo cual no impidió que los ratones se hiciesen alguna casa dentro y más cosas cuyo olor aún combato.
No soy muy de escribir, por que como veis, para una vez que lo hago, me desfondo, desvarío, escribo, borro, vuelvo a escribir...y mis conocimientos técnicos sobre el coche son casi nulos, aunque aportaré lo que pueda a la causa
Sigamos con la presentación. Mi pequeña joya (pendiente de que le dé otro apelativo cariñoso) ha tenido que recibir tratamiento de junta de culata, bombas de gasolina, fuelles de la transmisión, conductos de gasolina, correas, bujías y un comedido etcétera de reparaciones. La más grave en mi opinión, la de la junta de culata. Se ha tirado dos meses y medio en el taller, pero por fin ya he podido disfrutar unos días y poner a prueba la capota en los lluviosos días de la semana pasada en Madrid.
Estoy contento con el coche, me gusta muchísimo cómo se ve, me encanta que casi nunca llueva dentro (sólo en determinadas ocasiones en parado que examinaré detenidamente), me encanta la ausencia de vibraciones cuando arranca, la sensación de que las marchas pueden estirarse hasta el infinito...
Como no todo en la vida es ideal, aún le tengo que dedicar tiempo y, sobretodo, irme un dia con él a investigarle los rincones (aún no sé bien cómo se usa la capota eléctrica o si funciona, con el frío no la quiero mover) y empezar a probar las soluciones que tan generosamente (y esto no lleva ninguna clase de sarcasmo) aportáis entre todos a las cosillas que siempre tienen coches de esta edad.
Os dejo unas fotos, que he leído que es de buena educación aquí
Siento el ladrillo, pero hoy estaba hablador
Un saludo a todos.













