La Semana Santa evidencia el lado malo de viajar en coche eléctrico: mira qué colas para cargar
En Autofácil siempre hemos sido defensores del coche eléctrico, pero no venerándolo y sabiendo que tiene sus limitaciones. En Semana Santa, algunos supercargadores de Tesla han tenido colas de hasta dos horas...
Pero, ¿qué sucede? Pues algo que se veía venir, que en dichos periodos vacacionales, con cada vez más eléctricos en las carreteras, los puntos de carga en algún momento se iban a quedar escasos.
Las tres horas que puedes tardar de Madrid a Valencia en un coche con motor térmico a velocidad legal, pueden ser cinco o seis horas en un eléctrico si la cosa se te da mal, como le ha sucedido a algunos.
Es lo que les pasó a la vuelta de Semana Santa a multitud de usuarios de este tipo de vehículos, que se toparon con grandes colas para recargar sus coches eléctricos, casi todos Tesla, en dos áreas de servicio en las que la marca norteamericana ha instalado supercargadores de tipo V2.
Los supercargadores de Tesla son mejores que casi cualquier otro que te puedas encontrar porque son más fáciles de utilizar y, para los usuarios de un Tesla, cargar ahí sale más barato. Tesla ya tiene en España aproximadamente 500 supercargadores repartidos en unas 70 estaciones.
Una de ellas está en La Gineta (Albacete) y la otra en Atalaya del Cañavate (Cuenca). En ambas, tal y como mostraron algunos usuarios indignados en redes sociales, hubo colas de «hasta 23 coches» que obligaron a soportar esperas de «hasta dos horas para cargar un poco la batería del vehículo».
Encima se da la circunstancia de que algunos postes de carga no estaban operativos. Dos de los ocho de la estación albaceteña no funcionaban y tres de los diez que hay en la estación del municipio conquense tampoco estaban en servicio.
Viajar en coche eléctrico: problemas que te puedes encontrar
Este es uno de los grandes problemas que te puedes encontrar a la hora de afrontar viajes por carretera en coche eléctrico, y es que según el Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, de los 29.301 puntos de carga que hay en España, en torno a un cuarto de todos ellos no están operativos, ya sea por avería o por verse en medio del limbo burocrático previo a su autorización de puesta en marcha.
Y de esos 29.301 puntos de carga, sólo 4.165 ofrecen carga en corriente continua a potencias superiores a 50 kW, y de todos ellos no muchos más del 50% están en vías interurbanas.
Pero hay más problemas, como la potencia de carga disponible. Hay veces que, por diversas circunstancias, un poste de carga no puede suministrar la potencia que anuncia, como puede ser por cuestiones de temperatura o directamente porque la acometida eléctrica sobre la que está instalado no la soporta. Y si hay dos coches cargando en un mismo poste, en determinados cargadores la potencia se divide entre los dos.
La desagradable experiencia que han vivido algunos usuarios de coche eléctrico no hace más sino evidenciar lo incómodo que puede llegar a ser viajar con un coche eléctrico debido a la elevada inversión de tiempo que requiere. La realidad es que viajar con un coche eléctrico es perfectamente viable, pero dedicando bastante más tiempo que con un coche de combustión, y eso es incuestionable.
Porque estos ‘incidentes’ acaecidos en Semana Santa han sido la excusa perfecta para que defensores y haters de los coches eléctricos se enzarzaran la enésima vez en discusiones en redes sociales. Cada uno con su punto de vista, y seguramente todos con parte de razón, valedores de los eléctricos y críticos con las que llaman ‘lavadoras’ se pelearon sin llegar a las manos porque quizá no se tenían delante.
Da para hablar largo y tendido sobre el asunto de los largos desplazamientos en coche eléctrico. Mi punto de vista personal es que el coche eléctrico es maravilloso para un uso cotidiano, para el día a día, pudiéndolo cargar en casa o en el trabajo. Es limpio, cómodo, silencioso, verdaderamente ofrece atractivos argumentos.
Sin embargo, para mí el resto de demandas no las cubre, o al menos no las cubre con la misma capacidad que un coche térmico. Un ejemplo es este, el de los viajes, situación en la que no es cuestionable que los eléctricos no aportan nada atractivo, sino al contrario debido a la mayor inversión en tiempo que hay que hacer para recorrer las mismas distancias.
¿La solución para que no se repitan estas colas? Pues está francamente complicada porque, si bien el número de estaciones de carga irá creciendo año a año, también lo hará el número de coches eléctricos en circulación… Yo, al menos mientras se pueda, me voy de vacaciones gastando gasolina.
FUENTE AUTOFÁCIL https://www.autofacil.es/coches-electri ... 04713.html
Colas para recargar en Semana Santa, ¿está España preparada para viajar en coche eléctrico?
El regreso de las vacaciones de Semana Santa nos ha dejado con una curiosa situación en forma de largas colas de coches eléctricos esperando para poder recargar en España. Repitiéndose este hecho en algunas ubicaciones de nuestro país y haciéndose virales diferentes vídeos que han inmortalizado el colapso de varios puntos de recarga, en Diariomotor vamos a esclarecer qué ha pasado realmente, si estamos ante un problema puntual y las posibles soluciones para que, si somos usuarios de coche eléctrico, no nos veamos afectados por esta desagradable situación.
El problema de recargar tu coche eléctrico fuera de casa
Con el retorno de las vacaciones, a lo largo del día de ayer comenzaron a difundirse por las redes sociales vídeos que mostraban largas colas de coches eléctricos esperando para poder recargar en diferentes ubicaciones de España. Las situaciones más críticas se produjeron en estaciones Tesla Supercharger como las situadas en Atalaya del Cañavete o La Gineta, aunque también se han conocido casos en otras ubicaciones, todas ellas situadas cerca de las arterias principales de nuestro país.
Si bien las imágenes han corrido como la pólvora por las redes sociales, es justo señalar que se trata de un problema puntual fruto de la suma de varios factores. En primer lugar que estamos ante una situación anecdótica que se produce en un momento de fuerte afluencia por tratarse del último día de un periodo vacacional, en segundo lugar que la red de carga afectada ha sido principalmente la de Tesla, que es la que soporta mayor demanda con diferencia para este tipo de viajes de larga distancia, y que además se ha visto afectada por la presencia de varios puntos de carga fuera de servicio y la división de potencia de carga máxima en los puntos disponibles al tratarse de Supercharger V2 (en los V3 y V4 no se produce esta división).
Sí, se trata de un hecho puntual, pero también se trata de una situación que nos debe hacer reflexionar sobre la realidad de la infraestructura de carga en nuestro país. Y es que viajar en coche eléctrico por España sigue siendo bastante incómodo, especialmente si no estamos dispuestos a planificar con antelación nuestros trayectos y tener en cuenta situaciones como la que se produjo ayer, pues cada vez será más habitual el que en fechas señaladas se produzcan estos colapsos ante el crecimiento del parque de vehículos eléctricos que se está produciendo.
La red de puntos de recarga crece en España de forma sostenida, contando con cada vez más ubicaciones y más operadores entre los que poder elegir: Zunder, Wenea, Endesa X, Iberdrola, Ionity, Repsol… además de coches eléctricos más eficientes y con mayores autonomías. De hecho el miedo a quedarse «tirado» está ya superado, lo que no quita para que aún haya mucho por hacer si queremos que el viajar en eléctrico pueda considerarse como una alternativa real al vehículo térmico.
Los problemas pendientes de resolver en la red de puntos de carga que tenemos en España siguen siendo varios. En primer lugar que la infraestructura de carga rápida sigue siendo bastante escasa y no siempre está accesible por mantenimiento o avería, en segundo lugar que el grueso de estos puntos «rápidos» son de apenas 50 kW, cuando no deberían bajar de 100-150 kW para reducir los tiempos de carga, más aún ahora que el mercado ofrece coches eléctricos donde es habitual ver potencias de carga rápida por encima de los 100 kW.
En tercer lugar que las tarifas de estas redes son muy elevadas, con precios entre los 0,5 y 0,8 €/kWh para el usuario general, ofreciendo como única alternativa suscripciones que abaratan el precio a cambio de un uso continuado que no siempre es posible. Y cuarto y último problema, que el acceso y pago de los puntos de carga en España sigue siendo un total despropósito, pues salvo en casos muy puntuales, todas las redes obligan al uso de aplicaciones dedicadas, el registro de usuario, cesión de datos, vinculación de método de pago, etc.
En definitiva, un cúmulo de barreras que lastran muchísimo la experiencia al condenarnos a tener instaladas en nuestro teléfono móvil multitud de apps, usuarios y contraseñas, además de depender de la cobertura de la ubicación para poder tener acceso a la recarga. ¿Tan difícil es usar los mismos datáfonos que están presentes en las gasolineras?
Fuente: DIARIOMOTOR https://www.diariomotor.com/noticia/col ... ta-espana/



