Se destacó en el diseño de lo motores de alto rendimiento de BMW, como el M31 que llevaba el BMW 2002 Turbo, el S14 para el M3 E30. El M88 que montaron en el M1.
Fue uno de los artífices de motores que catapultaron al fabricante alemán al éxito tanto en la Fórmula 1 como en otras categorías automovilísticas.
Rosche fue una de las mentes pensantes detrás del BMW M12, el propulsor que llevó a Nelson Piquet y su Brabham hasta el título de campeón del mundo de la temporada 1983.
La unidad era capaz de generar 850 caballos de potencia en clasificación y 640 en carrera, aunque en los años posteriores conseguiría romper la barrera de los 1.000 caballos.
En la década de los noventa, trabajó en un V12 que ganó las 24 horas de Le Mans en dos ocasiones. En 1995 las conquistó con el McLaren F1, mientras que en 1999 lo hizo con el BMW V12 LMR.
En 1999, el ingeniero anunció su retirada no sin antes haber sido director técnico de BMW Motorsport para echar una mano a su retorno en la Fórmula 1 al año siguiente.





